EL CURSO RELÁMPAGO DE EMAIL MARKETING APLICADO

EMPIEZA A ENVIAR MAILS A TUS CLIENTES SIN QUE SE TE HAGA BOLA

(¡Nada de bolas! Y, además, te lo vas a pasar pipa y vas a conseguir resultados)

¿EN QUÉ SE PARECEN UN BUEN POLVO Y MI CURSO RELÁMPAGO APLICADO PARA EMPEZAR A ENVIAR MAILS A TUS CLIENTES?

Antes de empezar, quiero confesarte algo: yo no soy escritora. Ni periodista. Ni experta en marketing. Ni en embudos de venta. Así que lo que te voy a enseñar, es fruto de la experiencia y de saber que cuando te comunicas (bien) con tus clientes, pasan cosas. Muchas cosas.

Dicho esto,
HABLEMOS DE SEXO.

 

¿Eres de las personas que prefieren el sexo tranquilo, sin prisas, con tiempo. Rollo tantra?

¿O te vas más el polvo de ‘aquí te pillo, aquí te mato’. Rápido, intenso y de subidón? 

 

Ya te aviso que lo que te voy a ofrecer en esta página es un ‘aquí te pillo, aquí te mato’. 

 

Te da el subidón, te enciende, te pone a mil, mega orgasmo y energía por un tubo que tienes que aprovechar. PIMPAMFUERA

Eso es un polvo rápido. 

Además tiene que ser bueno, claro. Porque si no, lo que es, es un fiasco. 

Así que te propongo un polvo rápido y bueno. 

Verás como un polvo rápido puede ayudarte a petarlo en la comunicación con tus clientes.

 

Polvo rápido y bueno = CURSO relámpago aplicado. 

 

Y el curso no va sobre sexo. Lo siento. 

Aunque cuando lo hagas y veas los resultados que obtienes, lo que vas a sentir se parece mucho a un buen orgasmo. 

Tampoco es un curso de copywriting. 

 

Este es un curso con toda la información condensada, fácil y práctica, lista para aplicar, para que empieces a escribir mails a tus clientes, sin que te resulte pesado y para que obtengas resultados, además de pasártelo pipa mientras lo haces. 

 

A priori, es un planazo, ¿no?

Ya te contesto yo: ¡Sí, es un planazo! 

Igual que es un planazo … saber que dedicando solo dos horas (como máximo) a la semana, vas a tener una herramienta muy potente que te va a dar resultados diferentes. 


Un curso que amortizas solo enviando tu primer correo a tu lista. No hay inversión más provechosa. Porque directamente te compren o porque vuelvas a estar presente en su mente.

 

Mònica Valcárcel copywriter

 

Rosario tiene un restaurante. 

En realidad es un resto-bar. Solo sirven desayunos y almuerzos. 

Nada de trabajar por la noche. Se lo ha montado bien. 

El local está situado en el interior de un edificio de oficinas en la parte alta de la ciudad, en el que trabajan 2000 personas. (Ojo: 2000 clientes potenciales. Casi ná)

El problema es que, por temas de imagen y protocolos de la propiedad del edificio, no les dejan poner publicidad ni anunciar que en el hall, al fondo, hay un sitio donde puedes comer, desayunar o tomarte algo. 

Tampoco les dejan fijar carteles en el exterior, así que las personas que pasan por la calle, no saben que allí hay un sitio guay para comer. 

O sea, un montón de clientes potenciales a los que no puede llegar. 

Rosario también hace caterings. Lo que para las compañías con oficinas en el edificio es una superventaja. Pueden pedir comida o desayuno para sus reuniones y sus eventos sin moverse del sitio. Pimpam. 

Sobra decir que Rosario lo hace muy bien. 

Además, le pasan un montón de cosas en el día a día que son anécdotas divertidas y curiosas.

 

Un día me dijo: 

—Me encantaría recopilar todas las historietas que pasan aquí. Dan para escribir un libro. 

Y en la misma conversación: 

—¿Qué puedo hacer para atraer a más gente? Es frustrante saber que tengo a 2000 personas en el edificio y muchas de ellas no saben ni que estamos aquí. 

—Mándales mails, le dije. 

—Un mail cada lunes, informándoles del menú de la semana y contándoles una historia que les haga bajar a tomarse ese café riquísimo que tienes con ese bocadillito planchado para desayunar, o un almuerzo rápido y rico si no les da tiempo de salir a comer fuera. Y si les da tiempo, que se vengan también. 

Rosario se las ingenió para conseguir los mails de todas las empresas del edificio.  Incluso consiguió que algunas de ellas, reenviasen sus mails a todos los empleados. Hizo lo mismo con los edificios cercanos. 

Y empezó a enviar correos, cada lunes, explicando una pequeña historia sobre gastronomía o sobre cosas que pasaban en el edificio y relacionándola con lo que ofrecía en su resto-bar. 

¿Te imaginas el resultado?

Empezaron a llegar más clientes, de dentro y de fuera y empezaron a pedirle caterings para un montón de eventos. 

¿Cuánto le costó hacer eso?

Un poco de tiempo para investigar y recopilar los emails y un par de horas a la semana para escribir cada mail, prepararlo y enviarlo. 

Y además, como ya le picaba el gusanillo de escribir, se lo pasó bomba haciéndolo.


Esta misma propuesta, la puedes poner en práctica si eres abogada, veterinaria, fisioterapeuta o cualquier otra profesión que tenga una base de datos de clientes. También si tienes tiendas o te dedicas a vender producto físico.Todo vale.

 

Tú, en tu negocio, tienes un montón de anécdotas e historias para explicar (aunque ahora mismo pienses que no). Esas con las que empatizar con tus clientes porque pueden ser situaciones similares a las suyas. 

Igual les solucionas un problema. 

Igual les das una idea. 

Igual les inspiras. 

Igual… 

¿Te compran?

¿Te recomiendan?

¿Hacen eso que tú quieres que hagan?

Vale. Creo que leyendo la historia de Rosario, ya has visto que, sea cual sea tu negocio, enviar mails a tus clientes es algo muy, pero que muy potente. 

 

Además, conseguirás que gente a la que no conoces en persona sienta que ellos a ti sí. ¿Tú sabes lo que pagarían muchos para conseguir esto?

¿Por qué este curso?

Quizás estás pensando… Sí, tengo claro que esto del email marketing da resultados. Pero… yo no quiero que nadie escriba mis contenidos. Quiero hacerlo yo. 

Vale, perfecto. 

Es posible que después de esta frase, tu síndrome impostor te suelte: 

—¿Dónde vas, piltrafilla? Si tu no sabes escribir. Ni siquiera sabes por dónde empezar. 

Luego viene el otro lado, tu angelito bueno y te dice: 

—A ver, hay mucha gente que lo está haciendo. ¿Por qué no lo vas a poder hacer tú? ¡Y con la de cosas que tienes que decir!

Otra vez el diablillo impostor: 

—Que no, que no es tan fácil. Que le tienes que echar un montón de horas, y no vas a saber organizarte. 

El ángel bueno: 

—Venga, pruébalo, no tienes nada que perder y mucho que ganar. Date ese gustazo. Saca tu lado creativo, que lo tienes, y ¡lánzate!

En el rato que estás escuchando a uno y a otro, seguramente ya te hubieras terminado este curso relámpago condensado y efectivo que te ofrezco. 

Porque no te llevará mucho tiempo: unos pocos ratos para leerlo y un par de horas semanales para implementarlo.

¿Y qué puedes ganar si lo haces? 

  • Puedes conseguir ponerte en marcha en cero coma.

 

  • Vas a ver la potencia de ser constante: el quid para que las cosas funcionen. 

 

  • Lo más probable (si lo aplicas bien) es que muy pronto consigas ventas y reconocimiento de tus clientes (todo esto mientras te lo pasas bien escribiendo).

 

  • Sentarte espontáneamente a escribir un correo a tu lista, en lugar de empezar a apagar tus fuegos diarios, porque te divierte y sobre todo, porque te funciona.

  • Conectar más con tus clientes reales o potenciales y conseguir estar en su mente de forma constante. 

¿Y qué puedes perder? 

En realidad, nada. Quizás los 149 euros que cuesta si no lo lees. 

Porque el aprendizaje y los truquis te los llevas igual, aunque no lo pongas en práctica inmediatamente. 

Yo te diría que pienses que este curso te cuesta lo mismo que una chaqueta de esas que ya tienes repetidas en el armario. Con una diferencia: el curso lo amortizas y la chaqueta no (aunque si estás aquí, no deberías tener que elegir).

Cuando lo termines, verás que esto de escribir mails es un planazo:

⇒ Tus correos pueden convertirse en un soplo de aire fresco que merece toda la atención de tu cliente (incluso aunque tenga la bandeja de entrada reventada).

⇒ Las ideas sobre qué escribir vendrán a ti sin buscarlas (aunque creas que no tienes creatividad).

⇒ La ardua tarea de elegir un servicio de email marketing estará simplificada al máximo (lo siento, encallarte en qué programa usar no te va a servir de excusa).

⇒ En seguida vas a tener reacciones por parte de tus lectores/clientes: comentarios, recomendaciones, consultas, compras! 
Nada motiva más que ver resultados cuando empiezas a recorrer el camino. 

⇒ Vas a encontrar tu propio espacio de diversión, cada semana, escribiendo y contando las cosas que pasan en tu negocio y los problemas que puedes solucionar a quién te lee. 

EL CURSO RELÁMPAGO DE EMAIL MARKETING APLICADO

Vamos al grano.
En 5 breves lecciones tendrás todo lo que necesitas para empezar y empezar bien:

LECCIÓN 1

¿Para qué quiero yo una newsletter?

Te doy (más) motivos para convencerte de que es una muy buena herramienta de ventas.

LECCIÓN 2

¿Cómo empiezo a crear mi lista o base de datos?

Te explico, paso a paso, cómo debes organizar tu lista para que no sea un lío.

LECCIÓN 3

¿Qué plataforma puedo usar?

Que la elección de la plataforma no sea una excusa ni un engorro que te bloquee.

LECCIÓN 4

¿Qué cuento y cada cuánto lo cuento?

La madre del cordero: qué explicar y cómo hacerlo. 

LECCIÓN 5

Prueba, prueba y prueba.

Dicen que la velocidad se demuestra andando. Pues, ¡andemos!

BONUS TRACK

Regalito en forma de historia final: Qué me sucedió en Lisboa y cómo lo solucioné. 

En este curso te enseño cómo hacer que pasen cosas (diferentes) en tu negocio escribiendo mails a tus clientes.

Eso es por lo que realmente pagas: para que PASEN COSAS.

Y ahora, los datos prácticos. Las famosas FAQ'S

¿Cuánto vale el curso?

Son 149 euros.

Ya ves, bastante menos que salir a cenar y de juerga con tu pareja un viernes por la noche. Y sin efecto resaca. 

No sé si se me da bien escribir.

No hace falta que seas Almudena Grandes o Javier Marías, pero si te gusta escribir, ya tienes mucho ganado. 

No tengo mucho tiempo para dedicarle.

Ya te he contado que lo he llamado curso relámpago aplicado. Lo haces en muy poco tiempo y lo aplicas fácil y rápidamente. 

Pero eh, que igual lo que ocurre es que no tienes ganas de sacar unas horillas para todo esto. Tú decides.

No sé si es para mí.

Es para ti si eres una persona inquieta, con ganas de escribir, aunque no es necesario que tengas grandes conocimientos de escritura. 

Es para tí si tienes ganas de acercarte a las personas de tu lista y no supuras angustia delante del famoso “folio (o word) en blanco”. 

Es para ti si tienes claro que comunicarte (bien) con tus clientes es condición imprescindible en cualquier negocio. 

NO es para ti si después de haber llegado hasta aquí, todavía tienes dudas.

¿Hay garantía de devolución?

Pues mira, no. 

Le he echado unas cuantas horas a pensarlo y diseñarlo, le he puesto mucho cariño y además, su contenido tiene valor. 

Me sabe mal si no puedes sacarle partido. El curso es bueno. 

¿Es una buena inversión?

Nadie mejor que tú para saber eso.

Solo tú sabes en qué te gastas la pasta. Esta inversión sí tiene retorno. Un buen retorno. 

Entonces… ¿TE HACE LO DEL POLVO RÁPIDO?