El supuesto libro era una historia trepidante de aventuras, espías y amores de película para contar cómo mis amigas y yo vivíamos nuestra vida en un colegio de chicas donde casi nunca pasaba nada, excepto cuando se moría una monja y nos daban un día de fiesta.
Contaba mi vida desde otra perspectiva. Peliculera y fantasiosa. Y eso molaba. Mucho.
También desde los doce, llevé un diario, explicando mis desventuras, mis frustraciones amorosas y la incomprensión que supuestamente sufría en mi casa.
Ahora que soy madre, sé cuánto llegué a magnificar esa incomprensión.
Y así me he pasado la vida escribiendo. Primero para mí y después para los demás. En diferentes formatos y contextos. Compaginándolo con profesiones de lo más variopinto. Yo soy así.
Tuvo que llegar una pandemia mundial para darme cuenta de que lo que realmente quería hacer era escribir bajo mi propia marca. Escribir para contar cosas. Escribir para persuadir. Escribir para vender.
Y para ganarme la vida.


Las faltas de ortografía me producen urticaria.
Me gusta crear contenido. Con un puntito. O con un puntazo. Y sacar lo mejor de cada proyecto, buscar aquello que lo hace diferente y encontrar la mejor forma de comunicarlo, alineando el propósito o valor de cada iniciativa con su esencia. Y hacerla brillar.
El humor al escribir (siempre que se pueda) para acercarme mejor a las personas y llegar hasta su corazón. Porque el humor (y el amor) mueven montañas.
Me gusta el cachondeo y las risas, aunque trabajando soy muy, pero que muy seria.
He vendido viajes, taladros, brocas del 5 y tomates ecológicos. Y varias cosas más.
Tienes que saber bastante sobre comunicación y sobre dar la voz adecuada a cada negocio si vendes todo eso y lo quieres hacer bien.
Y lo hago con alegría y frescura. La frescura le da un rollito muy guay a todo. Y practicando la sonrisa. Porque así, todo, absolutamente todo es mejor.
Y mi lema de vida, si eso existe, es DISFRUTAR. En mayúsculas y negritas.

Después de soltarte todo este rollo, si aún quieres saber más, puedes llamarme o escribirme y contarme qué te preocupa y vemos si puedo ayudarte.